
Pero que le vamos a hacer, ya me he liberado, soy un masoquista.
Y fue hace un mes cuando empecé a pensarlo, justo estaba terminando un entrenamiento de estos de madrugón, para luego ir a trabajar, ese día me había despertado como 15 minutos antes de lo habitual, en vez de a las 4:45 a las 4:30, por lo que acabé mis recorrido de unos 15 km, vi la hora y me REGALÉ a mi mismo un par de kilómetros más. Pero es que lo pensé de verdad, todo orgulloso, "toma Eduardo tienes tiempo de un par de kilómetros más" jaja. Y lo vi claro, soy un masoquista, podía haberme regalado mil cosas en ese momento, ducharme y vestirme con más tranquilidad, desayunar relajado mientras leo los periódicos digitales,...
Pero no, soy un masoquista.
¡El primer paso es reconocerlo! Igual podemos montar una asociación o algo...
ResponderEliminarjeje, la verdad que estoy rodeado de masocas.
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